¿De quién es la costa?

En el Sur de la provincia se está repitiendo el modelo del norte: barrios cerrados y emprendimientos que ocupan la costa, y cada vez menos espacio los vecinos. Pero el Río de la Plata no está solo.
El empresario exitoso está atrás del escritorio sin papeles en su despacho. Hace girar su sillón de cuero con rueditas. Con un gesto violento saca un cigarrillo y lo prende; está molesto porque le detuvieron la obra de un country. ¡A él, un empresario exitoso! A él que compró esos terrenos a dos pesos y se tomó el trabajo de hacer rellenar las tierras y trazar los caminos. Ahora le dijieron que ahí no se puede construir porque es zona de reserva y está prohibido por ley.
También tiene problemas en otro partido del conurbano: lo vecinos no quieren un shopping en la costa. El empresario exitoso se siente frustrado, no entiende, ¿qué le pasa a esa gente? Por un segundo se desanima y, cuando está por prender el segundo cigarrillo, su secretaria le pasa un llamado. Es un intendente del conurbano. Le cuenta que ya abrieron un camino costero y que van a rezonificar la zona para convertirla en residencial, así que pronto podrá seguir construyendo el barrio cerrado. El empresario exitoso corta el teléfono y prende su cigarrillo. ¡Ahora sí está contento! Mientras el humo pasea por sus pulmones una dicha incontrolable le hace cosquillas en el estómago. Piensa en su amigo el intendente, otro empresario exitoso como él, y respira tranquilo a pesar del tabaco: “Por suerte todavía hay gente como nosotros dispuestos a hacer llegar el progreso a todos lados”.
No sabemos si efectivamente el intendente llamó al empresario exitoso en el momento en que el segundo fumaba sus cigarrillos, o si el sillón era de cuero, o si no había papeles sobre su escritorio. Los detalles de esta anécdota podrían ser otros: los nombres propios, el lugar. Pero la historia de cómo se privatiza la costa de Río de La Plata se teje de esta manera.
La trampa de la rezonificación
En los municipios del norte y en Capital la costa está rellenada; es decir, no se mantuvo le geografía natural de la zona si no que la mano del hombre edificó encima de los valles inundables que conformaban la costa. En el sur del conurbano, en cambio, la geografía natural todavía se mantiene en gran parte. Las tierras de la costa del sur del conurbano están compuestas por humedales, no son tierras firmes, si no que la vegetación y la composición del suelo sirven de esponja para regular las crecidas del Río y filtrar sus aguas.
Por la ventana del despacho imaginario del empresario exitoso se ve la silueta a lo lejos de una mujer llamada Nieves. Está esperando el colectivo para reunirse con sus compañeros en la Asamblea en Defensa de la Reserva de Bernal, una organización de vecinos para salvar el último pulmón verde de su municipio de los intereses inmobiliarios.
“Con los emprendimientos inmobiliarios nuevos y por una cuestión de negocios te modifican el suelo que era bajo, sacan los sedimentos de la zona central que es el humedal y lo rellenan con tierra, generando desequilibrios”, explica Nieves, que junto con la Asamblea vienen denunciando el daño que se le hace a la costa. “Se sigue avanzando sobre el valle de inundación del Ríio de la Plata, mientras que se puede construir tranquilamente y dirigirse hacia el oeste, tenés toda la extensión de tierra para construir sin problema, pero para eso tenés que tener un proyecto distinto al de la actualidad”.
El 45% de la población total argentina está en el 1% del territorio del nacional. Nieves se hace una pregunta, pero no porque no sepa la respuesta: “¿Eso nos conviene a nosotros? ¿Seguir avanzando y generar desequilibrios hidráulicos, apropiarse de la costa del Río de la Plata que ya tiene un dueño que es el mismo río, con sus subidas y bajadas?”. El riesgo es claro: la inundación. También asoma el fantasma del peligro sanitario: si los desechos del sur del conurbano se tiran al Río de la Plata, ¿qué va a pasar con los desechos de los nuevos habitantes? “Es una cuestión de un negocio para unos pocos y perjuicio para muchos”, aclara Nieves a algún desprevenido, que además de militante es una habitante del conurbano sur, un zona cada año más poblada de barrios cerrados.
Hay una metodología para actuar y ocupar el Río: se traza un camino, la zona se rezonifica, pasa a ser no de reserva si no residencial, y se abre el paso para que construyan. Ya lo están haciendo en Vicente Lopez, y así lo planean en Berazategui. La municipalidad sureña ya anunció que abrirá un camino desde el norte hacia el sur del municipio bordeando la costa, paralelo a la autopista Buenos Aires- La Plata. No hace falta ser el empresario existoso para saberlo: el Municipio de Berazategui es el que más creció del país en cantidad de barrios privados en 2013. Ahora, con el nuevo camino, dejaría paso libre para avanzar sobre la costa virgen. El municipio ya anunció que parte de esas tierras serán cedidas al Sindicato de Empleados de Comercio para construir un parque recreativo.
El Código Civil también está siendo modificado, junto con la costa de nuestro Río. Actualmente se permite construir a 35 metros de la costa; antes de esa distancia sería una construcción ilegal. La semana pasada pasó a diputados el proyecto para achicar esa distancia a sólo 15 metros. En el norte del conurbano se respetan los 35 metros, pero muchas veces esa distancia fue ganada al río con rellenos (toscas, tierra): contienen el río con cemento.
¿Qué es el progreso?
MEDIO CHIQUITAEl empresario exitoso dejó su despacho en Bernal y se va por la autopista hacia Vicente López. Llegando a su destino acelera en un semáforo en rojo, está apurado. El empresario exitoso no lo vio, pero un hombre llamado Carlos Gurvich que quería cruzar la calle, tan real como Nieves, menea la cabeza en señal desaprobación. Él también está apurado: se dirige hacia la reunión semanal de la Asamblea Unidos por el Río en Vicente López. Como en el sur, el Río también tiene unos amigos fieles acá. Desde el 2004 están organizados contra el Vial Costero que finalmente se construyó en el 2010, con represión policial mediante. “La presidenta habló en su momento y dijo que éramos unos locos, unos energúmenos que no queremos el progreso. Y no, la verdad que no queremos más cemento”, empieza Carlos.
El vial se encuentra a pocos metros de la Costa. Todavía es en gran parte público, pero ya están listos los proyectos para privatizarlo. “En 6,9 hectáreas públicas que bordean el Vial el emprendimiento Al Río pretende construir un Shopping – cuenta Carlos- forma parte del Proyecto Al Rio, basado en la construcción de torres y el Shopping en tierras públicas de la costa de Vicente López”.
Sigue: “En el año 2005, con la complicidad de los Gobiernos Provincial y Nacional, se produjo una modificación de los indicadores urbanísticos de la franja ribereña. El Concejo Deliberante aprobó las ordenanzas de excepción a escondidas de los vecinos, el día de nochebuena del 2004 a las 5 de la mañana”. Papá Noel debe haber llevado buenos regalos esa noche.
El empresario exitoso llega finalmente a su otro despacho en el conurbano norte. En su cómodo sillón se dispone a dormitar un rato, para aclarar las ideas. Empieza a soñar: estaba parado frente a un largo camino, escuchaba el ruido del agua, él quería llegar al final de ese camino de cemento, pero no podía avanzar. Hacía fuerza, trataba de correr, pero estaba fuertemente sujetado. En su sueño entendió que eso que lo sujetaba estaba atrás suyo; no se animaba a mirar. Ladeó la cabeza, los ojos escudriñaron apenas el escenario a sus espaldas. El empresario exitoso se despertó sobresaltado. Sudaba, el frío en el pecho indicaba que el miedo se había instalado en él. “Quiénes serían todas esas personas que me agarraban”, pensó, con los ojos abiertos por la sorpresa. Movió la cabeza para ahuyentar las ideas. Él nunca analizó sus sueños, no cree en esas cosas. Así que se puso a trabajar y le pidió a su secretaria que le comunique con su amigo el intendente. Mientras sonaba el tono de espera notó que todavía seguía un poco angustiado. “Quiénes serán esas personas”, volvió a pensar.
Además de las Asambleas de Bernal y Vicente López están la del Delta y la de Quilmes, en defensa de la ribera. En Berazategui está el Foro en Defensa del Río de La Plata, la Salud y el Medio Ambiente. En Punta Lara está la Organización Ecológica en Defensa de la Reserva de Punta Lara y la Asamblea de Beccar reúne los reclamos respecto a su costa. Todas las luchas tienen las mismas características: en las zonas del norte, evitar que la costa se termine de privatizar y preservar los espacios verdes. En las del sur, que no se modifique la geografía natural para construir caminos y barrios privados. El Río de la Plata no está sólo.
Fotos: NosDigital.
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